En 2025 alguien se sentó a contar lo que se iba a llevar la próxima riada del Trishuli. El resultado: 28 lagos glaciares altamente susceptibles de reventar en las cuencas de Poiqu-Bhote Koshi y Gyirong-Trishuli y, en escenario extremo, más de 3.000 edificios amenazados, unos 50 puentes, nueve centrales hidroeléctricas y unos 50 kilómetros de carretera.
El 26 de agosto de 2026 la riada bajó de verdad. Se llevó 41 puentes, 42 kilómetros de carretera y seis centrales, con 431 megavatios fuera de la red. La lista prevista y la lista real se parecen tanto que da vértigo.
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Y hay un detalle que remata la escena. Los autores de aquella evaluación no la escribieron para archivarla: recomendaban usarla como base de una estrategia conjunta entre China y Nepal. No hay constancia pública de que esa estrategia llegara a existir.
Lo que ocurrió, minuto a minuto
A las 02:52:10 UTC del 26 de agosto (08:37 en Nepal) las redes sísmicas de Estados Unidos y Alemania marcaron un movimiento en el Himalaya. Se publicó primero como terremoto. No lo era.
El USGS analizó las ondas de periodo largo y concluyó que la energía la había generado el propio deslizamiento: señal equivalente a magnitud 5,2, más un segundo pulso equivalente a 4,2 unas tres horas después. El GFZ de Potsdam midió Mw 5,7, coherente con un deslizamiento y no con una falla.
Arriba, en un glaciar sin nombre al norte del Langtang Lirung, un frente de unos 610 metros de ancho se soltó entre 5.200 y 5.400 metros de altura y cayó unos 1.200 metros hasta el fondo del valle. La masa tapó el Lhende Khola, formó una presa natural y esa presa reventó poco después. Por eso abajo no llegó una crecida progresiva. Llegó un pulso.
Lo que bajó tampoco era agua. Los técnicos de ICIMOD y de la Universidad de Katmandú lo describieron como hormigón líquido: barro, roca y hielo viajando a unos 50 metros por segundo, unos 180 kilómetros por hora, a lo largo de 72 kilómetros del Trishuli. En Galchhi el río subió nueve metros en media hora.
El aviso no era de 2025, era de 2015
Once años antes, en noviembre de 2015, la revista Mountain Research and Development publicó el trabajo de Narendra Raj Khanal, Jin-Ming Hu y Pradeep Mool. Clasificaba la cuenca del Poiqu, que aguas abajo se llama Bhote Koshi y Sun Koshi, como altamente propensa a desbordamientos de lagos glaciares.
Once años después seguía sin haber un sistema de alerta útil en ese tramo. Sistema había, pero vigilaba otra cosa: estaba calibrado para crecidas de monzón y avenidas ordinarias, que suben durante horas, no para un impulso seco de hielo y roca. Las estaciones de medición fueron arrastradas antes de poder emitir ningún aviso. Nature India tituló en agosto de 2026 que una alerta temprana podría haber salvado cientos de vidas, y la zona ya figuraba descrita como punto ciego de vigilancia.
Encima, Nepal no tiene mecanismo para recibir en tiempo real los datos de lluvia y caudal del lado chino. La queja es pública desde al menos marzo de 2023.
El pegamento que se está soltando
La explicación de fondo que dan los glaciólogos no es la nieve. Es el permafrost. Alton C. Byers, del Institute of Arctic and Alpine Research de la Universidad de Colorado, lo resumió así: durante milenios el permafrost fue el pegamento criosférico que mantenía unidos roca, hielo y glaciares, y hay evidencia creciente de que el calentamiento lo está debilitando. Las imágenes de satélite previas al colapso mostraban condiciones anormalmente cálidas en la zona y hielo desnudo por pérdida de cobertura de nieve.
El contexto numérico lo pone ICIMOD: 3.624 lagos glaciares catalogados entre Nepal, India y el Tíbet, 47 clasificados como potencialmente peligrosos y 21 de ellos en Nepal, con un ritmo de pérdida de hielo en el Hindú Kush Himalaya que se ha duplicado aproximadamente desde el año 2000. Aun así, este derrumbe no salió de ninguno de los lagos que Nepal tenía vigilados, lo que convierte cualquier lista de lagos peligrosos en una lista incompleta por definición.
Confirmado, en disputa y falso
Confirmado a 29 de agosto de 2026 por organismos oficiales: la policía de Nepal daba 547 muertos y la NDRRMA 1.924 desaparecidos, con recuentos posteriores de 579 fallecidos, más de 1.473 heridos y unas 93.000 personas afectadas. China declara cinco muertos y 558 desaparecidos. Sumando los dos lados, la gente sin localizar ronda las 2.500. Entre los desaparecidos hay 668 turistas de 34 países. El Ejército de Nepal sacó vivas a 350 personas del túnel del proyecto hidroeléctrico Upper Trishuli.
En disputa está la contabilidad del lado tibetano. Todo lo que se sabe de Gyirong viene de medios estatales chinos, no se admite prensa extranjera salvo en viajes supervisados y los vídeos grabados por vecinos fueron retirados de las plataformas chinas. Cinco muertos frente a 558 desaparecidos es una proporción que no se sostiene sola.
Falso y verificado como falso: el vídeo de un caza F-16 bombardeando una presa, presentado como el origen real de la riada. Llevaba en línea desde mayo de 2026, tenía marca de agua de generación por IA y pertenecía a una tanda entera de falsos con aviones bombardeando presas. AFP pasó otro vídeo por el detector SynthID de Google y dio positivo. También circularon como Nepal un desbordamiento glaciar grabado en el glaciar Columbia, en Alaska, y un elefante rescatando a un hombre filmado en India semanas antes del 26 de agosto.
Lo que falta por conseguir
El desastre no se cerró el 26. Al día siguiente el Ministerio de Recursos Hídricos de China avisó de un nuevo lago de barrera de unos 2 millones de metros cúbicos justo al norte de la frontera, en la confluencia del Chhochen Khola y el Purepu Tsangpo, con otros 3 millones previstos de entrada hasta el 30 de agosto. Desbordó levemente el 28 y CCTV informó después de un descenso de unos diez metros del nivel.
Quedan cuatro papeles por conseguir. El informe técnico con la cicatriz de rotura medida y el volumen desprendido. El texto íntegro de la evaluación de 2025, con su lista nominal de los 28 lagos, que diría si el punto que cedió estaba dentro o fuera de ella. El expediente de qué hizo cada Gobierno con la recomendación de estrategia conjunta, que si se tramitó tiene número de registro. Y el censo de quién estaba en el corredor, que se perdió con la aduana: el mismo agujero que ya obligó a contar desaparecidos por teléfonos que no contestan.
El valle no era un punto ciego por falta de estudios. Era un punto ciego con los estudios encima de la mesa.
Fuentes de este expediente
- Evaluación transfronteriza de 2025 sobre las cuencas Poiqu-Bhote Koshi y Gyirong-Trishuli, recogida por Nepali Times, "The danger of living downstream from the Tibetan Plateau", 2026.
- Khanal N. R., Hu J. M., Mool P., "Glacial Lake Outburst Flood Risk in the Poiqu/Bhote Koshi/Sun Koshi River Basin in the Central Himalayas", Mountain Research and Development 35(4), noviembre de 2015, pp. 351-364.
- U.S. Geological Survey, Landslide Hazards Program, ficha preliminar "2026 Nepal Debris Avalanche and Flash Flood", agosto de 2026.
- GFZ Helmholtz Centre for Geosciences, Potsdam, solución sísmica Mw 5,7 compatible con deslizamiento, 26 de agosto de 2026.
- ICIMOD, análisis del desbordamiento supraglaciar de Rasuwagadhi de julio de 2025 e informe de marzo de 2026 sobre pérdida de hielo en el Hindú Kush Himalaya.
- NDRRMA y Policía de Nepal, partes del 26 al 29 de agosto de 2026, citados por CBS News, NPR y The Kathmandu Post.
- Nature India, "Early warning could have saved hundreds of lives in Nepal floods", agosto de 2026.
- Al Jazeera, "Lack of cross-border flood alerts adds to disaster fears in Nepal", 10 de marzo de 2023.
- Outlook India, "From Ice To Liquid Concrete: How A Glacier Collapse Turned Into Nepal Deadly Flood", 28 de agosto de 2026.
- Alton C. Byers (INSTAAR, Universidad de Colorado), declaraciones recogidas por AP y NPR, 27 de agosto de 2026.
- Ministerio de Recursos Hídricos de China y CCTV, avisos sobre el lago de barrera, 27 y 28 de agosto de 2026.
- Lead Stories, AFP Fact Check, AAP FactCheck, BOOM y FACTLY, verificaciones de los vídeos falsos, 27 y 28 de agosto de 2026.
