En la noche del 1 al 2 de febrero de 1959, nueve excursionistas del Instituto Politécnico de los Urales murieron en la ladera de una montaña llamada Jolat Siajl. El grupo lo encabezaba Ígor Diátlov y tenía experiencia: no eran principiantes de excursión dominical.
Lo que encontraron los equipos de rescate
300 x 250
La escena es la que ha alimentado sesenta años de teorías, y sus elementos centrales constan en el expediente de instrucción.
- La tienda estaba cortada desde dentro, no desde fuera.
- Salieron a temperaturas extremas sin abrigo suficiente y varios sin calzado adecuado.
- Los cuerpos aparecieron en fases, repartidos por la ladera y a distinta distancia del campamento.
- Seis murieron por hipotermia. Tres presentaban traumatismos internos graves, incluidas fracturas costales y craneales, sin heridas externas correspondientes.
La instrucción soviética se cerró en mayo de 1959 con una fórmula que se ha traducido de muchas maneras y que en todas ellas dice lo mismo: una fuerza natural irresistible que los excursionistas no pudieron superar. Sin nombrarla. Un archivo oficial que se cierra sin identificar la causa no es una rareza soviética: lo mismo hizo el Ejército del Aire español al archivar el expediente militar del caso Manises, con radar, piloto interceptor y ninguna explicación asignada.
La reapertura de 2019
La Fiscalía General rusa reabrió el caso en 2019 y presentó conclusiones en 2020: avalancha, seguida de hipotermia durante el descenso. La resolución dejó fuera de forma expresa las hipótesis de intervención humana.
La respuesta habitual a esa conclusión es que la pendiente parecía demasiado suave para una avalancha clásica y que no se encontró depósito de nieve compatible.
El modelo de 2021
Ahí entra el trabajo publicado por Johan Gaume y Alexander Puzrin. Su propuesta no es una avalancha convencional, sino una avalancha de placa retardada: la excavación de la tienda en la ladera habría debilitado una capa de nieve endurecida que, con el viento catabático de esa noche cargando nieve arriba, se desprendió horas después en un bloque relativamente pequeño.
El modelo, apoyado en simulación y en datos biomecánicos, encaja tres cosas que antes no encajaban: un impacto capaz de causar fracturas internas sin heridas externas, un volumen de nieve pequeño y difícil de detectar semanas después, y la evacuación urgente de la tienda.
Por qué sigue abierto en este archivo
Porque quedan cabos que el modelo no cierra del todo: la distribución exacta de los cuerpos, algunos detalles de las lesiones y la cuestión de la ropa con trazas de radiactividad que aparece en el expediente original.
Nada de eso exige explicación extraordinaria. Exige lo de siempre, que es lo más difícil de conseguir sesenta y siete años después: acceso al material original y un peritaje independiente que se pueda contrastar. Es la misma restricción que dejó irresolubles las caras de Bélmez: cuando el peritaje llega tarde, la escena ya no admite ninguna prueba concluyente.
Fuentes de este expediente
- Expediente de instrucción de la Fiscalía soviética, causa cerrada en mayo de 1959.
- Resolución de la Fiscalía General de la Federación Rusa sobre la reapertura del caso, 2019 y 2020.
- Gaume, J. y Puzrin, A. Mechanisms of slab avalanche release and impact in the Dyatlov Pass incident. Communications Earth and Environment, 2021.
