El 31 de octubre de 2007, 721 páginas repartieron 21 condenas por 192 asesinatos y 1.991 asesinatos en grado de tentativa. Ninguna de ellas fue para quien ideó la matanza.
Es la sentencia 65/2007 de la Audiencia Nacional, sumario 20/2004, con Javier Gómez Bermúdez de ponente. Detrás hay cuatro meses y medio de juicio sobre unos 93.000 folios en 234 tomos, cerca de 600 testigos y más de 90 peritos.
300 x 250
Y dentro hay una frase que casi nadie cita: el tribunal admite que no puede determinar con certeza la marca comercial de los explosivos. Llega a la Goma-2 ECO por razonamiento lógico. Lo escribe él, no un foro.
Qué dio por probado el tribunal
Diez explosiones entre las 07:36 y las 07:40 del 11 de marzo de 2004, en cuatro trenes de la línea de Alcalá de Henares a Atocha. Tres artefactos no estallaron. Dos los detonaron los TEDAX. El tercero lo desactivaron, y es la mochila de Vallecas.
De los 21 condenados, solo tres lo fueron por implicación directa en la masacre. Jamal Zougam, 42.922 años, declarado autor material de la colocación de artefactos en el tren 21713. Othman el Gnaoui, unos 42.900. Y José Emilio Suárez Trashorras, exminero asturiano, 34.715 años y 6 meses como cooperador necesario, por suministrar el explosivo. El resto, por integración en organización terrorista o delitos conexos.
Esas cifras son aritmética del fallo, no cárcel. Veinte años después solo siguen dentro esos tres, con salida prevista en 2044.
El Tribunal Supremo revisó el fallo el 17 de julio de 2008 y lo tocó en cuatro nombres: absolvió a Mouhannad Almallah, Abdelilah Fadual el Akil y Raúl González Peláez, y condenó por tráfico de explosivos a Antonio Toro, al que la Audiencia Nacional había absuelto.
El explosivo, punto por punto
El tribunal dio por probado que la dinamita salió de Mina Conchita, en Asturias, y que era Goma-2 ECO. El apoyo químico son dos trazadores por encima del 1 % en todos los focos: dibutilftalato, propio de esa dinamita plástica, y nitroglicol. Ocho peritos analizaron las muestras.
En los análisis repetidos por orden del propio tribunal en 2007 aparecieron además componentes ajenos a la Goma-2 ECO que apuntan al Titadyne, el explosivo asociado a ETA. La sentencia no lo esconde: deja abierta la contaminación por otros explosivos, por el aire o por cualquier otra circunstancia. Cinco de los ocho peritos la sitúan en el depósito judicial.
La mochila de Vallecas y el descarte de ETA
La bomba que no estalló es la que abrió la investigación: de ella salieron los teléfonos y la primera pista real. El tribunal la declara auténtica y da por no rota la cadena de custodia. Los agentes recogieron los efectos en El Pozo, los llevaron a IFEMA y de allí a la comisaría de Vallecas sin perderlos de vista.
Sobre ETA, diez pruebas periciales y una conclusión: células yihadistas. Gómez Bermúdez lo resume como convicción absoluta de que ETA no tuvo nada que ver. La comisión del Congreso, cerrada en junio de 2005, llegó a lo mismo.
Nadie fue condenado como autor intelectual
La ejecución se atribuye a Jamal Ahmidan, el Chino, a Serhane ben Abdelmajid Fakhet, el Tunecino, al resto de la célula que se inmoló en Leganés el 3 de abril de 2004 y a un yihadista sin identificar. En esa explosión murió el subinspector del GEO Francisco Javier Torronteras, y con él el cómputo global sube a 193.
El acusado que la fiscalía presentaba como cerebro, Rabei Osman El Sayed, el Egipcio, fue absuelto. La acusación se apoyaba en una escucha de Milán en la que presumía de que el atentado había sido idea suya. La defensa sostuvo que la traducción era errónea. El Supremo confirmó la absolución en 2008.
En 2024, el propio presidente del tribunal seguía diciendo que falta el autor intelectual, aunque sostiene que el yihadismo no es jerárquico y que quizá no hubo una figura única dando la orden. En el fallo, ese nombre es un espacio en blanco. Ahí lleva veinte años viviendo la otra versión.
De dónde sale la versión alternativa
Tiene origen y fecha. Arranca en El Mundo bajo Pedro J. Ramírez en abril de 2004. La amplifican el colectivo anónimo Peones Negros, Jiménez Losantos en la COPE y Luis del Pino en Libertad Digital, cuyo blog acabó en libros. Sigue viva en 2024, en la serie de El Español que llama falaz a la sentencia.
Ningún tribunal la ha asumido en veinte años. La sentencia sí le responde y le reprocha el método: aislar datos descontextualizados para dar falsas impresiones. Es lo que convirtió unos anexos de un pleito civil en una lista de clientes, y funciona porque el dato aislado casi siempre es verdad.
Con la cifra de muertos pasó algo parecido, y sin conspiración detrás. El recuento de aquellos días llegó a 202 asesinados y bajó a 192 cuando el forense terminó de agrupar los restos. Luego se sumaron muertes tardías, entre ellas la de un recién nacido el 10 de mayo de 2004. Ocurre en toda catástrofe con recuento abierto, como cuando cinco cifras oficiales sobre los mismos desaparecidos no cuadraron en 36 horas.
Lo que falta por conseguir
Tres papeles concretos, no tres opiniones. Las actas íntegras de los peritajes de 2007, con la trazabilidad de cada muestra: es lo único que zanjaría si la contaminación ocurrió en la vía o en el almacén. El registro de entradas y salidas del depósito judicial. Y el expediente del yihadista al que la sentencia sitúa colocando bombas sin ponerle nombre.
Mientras eso no salga, la discusión no es entre pruebas. Es entre dos formas de leer el mismo párrafo de una sentencia que ya avisó de que no lo sabía todo.
Fuentes de este expediente
- Audiencia Nacional, Sala de lo Penal, Sección Segunda. Sentencia 65/2007, sumario 20/2004, de 31 de octubre de 2007, ponente Javier Gómez Bermúdez, 721 páginas, texto íntegro público.
- Tribunal Supremo, Sala de lo Penal. Sentencia 503/2008, de 17 de julio de 2008, sobre los recursos de casación contra la sentencia del 11-M.
- Congreso de los Diputados, VIII Legislatura. Comisión de Investigación sobre el 11 de marzo de 2004, diarios de sesiones y dictamen aprobado en junio de 2005.
- Público, 31 de octubre de 2007, sobre la dinamita de Mina Conchita y sobre la autenticidad de la mochila de Vallecas.
- Voz Pópuli, 11 de marzo de 2024, balance del juicio del 11-M veinte años después.
- Infobae, 4 de marzo de 2024, y Noticias de Navarra, 11 de marzo de 2024, entrevistas a Javier Gómez Bermúdez.
- Enrique Gimbernat, catedrático de Derecho Penal de la Universidad Complutense, análisis de la sentencia del 11-M publicado en Iustel.
- Associated Press, 2008, confirmación por el Tribunal Supremo de la absolución de Rabei Osman, el Egipcio.
- Libertad Digital, blog Los enigmas del 11-M de Luis del Pino, y El Español, serie de marzo de 2024, citados como origen de la tesis alternativa y nunca como prueba de un hecho.
