El 24 de junio de 1717 no está escrito en ningún papel de 1717. Ni en un acta, ni en una carta, ni en una línea de prensa. La escena que se celebra como el nacimiento de la masonería moderna, cuatro logias londinenses reunidas en la taberna del Goose and Gridiron, se cuenta por primera vez en 1738, veintiún años más tarde.
La firma James Anderson, un pastor presbiteriano escocés arruinado que entonces vivía bajo las Rules of the Fleet, el régimen con el que Londres tenía encuadrados a sus deudores.
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Y hay algo que descoloca más. El propio libro de Anderson de 1723, el primer texto oficial de la Gran Logia, no menciona 1717 por ninguna parte.
El libro fundacional no cuenta la fundación
Las Constituciones de 1723 no hablan del Goose and Gridiron, ni del Apple Tree, ni de Anthony Sayer como primer gran maestre. Del pasado inmediato solo queda una mención de pasada a George Payne en el encabezado de las regulaciones de 1720. Sayer sale en el libro, pero como vigilante de la logia número 3.
La escena de las cuatro logias entra en la segunda edición. Páginas 109 y 110.
El testigo que no tenía motivo para mentir
William Stukeley, el anticuario que estudió Stonehenge y Avebury, anotó en su diario que el 6 de enero de 1721 fue iniciado masón en la taberna Salutation de Tavistock Street, a dos calles de Charles Street. Después escribió que fue la primera persona que se hizo masón en Londres en muchos años y que costó reunir hermanos para la ceremonia.
Eso no encaja con una Gran Logia funcionando desde 1717 a la vuelta de la esquina.
El acta que sí existe está fechada en 1721
El libro E de la Lodge of Antiquity n.º 2, sucesora de la logia del Goose and Gridiron, guarda copia de época del acta de la instalación de Montagu en Stationers Hall el 24 de junio de 1721. Ahí está el traspaso: los masones de Londres ceden en fideicomiso sus derechos de congregarse y los maestros de las viejas logias lo aceptan bajo juramento.
Fechado y localizado: 1721, en un salón gremial, no 1717 en una taberna.
Los dos testigos pidieron dinero antes de acordarse
Sayer pidió ayuda a la caja de caridad de la Gran Logia en 1724 y no dijo nada de haberla presidido. Lo alegó por primera vez en abril de 1730, en otra petición por pobreza. La Gran Logia dudó entre veinte libras y diez, partió la diferencia y le dio quince, apuntando que era por haber sido gran maestre.
Jacob Lamball, primer gran vigilante según Anderson, en 1717 era aprendiz de carpintero: contrato con John Manwell en marzo de 1714, admisión en la Compañía de Carpinteros en junio de 1721 y ni un rastro en la masonería hasta marzo de 1735.
El encargo está en acta
El 31 de marzo de 1735 la Gran Logia aprobó una moción para que el doctor Anderson imprimiera los nombres de todos los grandes maestres que pudieran recopilarse desde el principio de los tiempos. Servía para reforzar la antigüedad de Londres frente a Dublín (1725) y Edimburgo (1736). Anderson cobraba por pliego.
Un linaje escrito por encargo y a destajo no es rareza. Pasa igual con la Wicca, que nace en 1954 presentándose como culto milenario.
Lo que sí cambió la historia cabe en una frase de 1723
La primera de las Cargas Generales dice que antes los masones estaban obligados a la religión de su país y que ahora solo a aquella religión en la que todos los hombres están de acuerdo. Católico, anglicano, judío o deísta, daba igual.
Esa cláusula, y no ningún secreto, provoca la condena quince años después. El 28 de abril de 1738 Clemente XII publica la bula In eminenti apostolatus specula, con excomunión, por admitir esas sociedades a hombres de cualquier religión bajo juramento de secreto. En España, edicto inquisitorial el 11 de octubre de 1738, decreto de Felipe V en 1740 y prohibición de Fernando VI en 1751.
La carga siguiente del mismo libro prohíbe al masón meterse en tramas contra la paz de la nación. Y el gran maestre de 1722, el duque de Wharton, era jacobita encubierto: procesado por alta traición, fundó la primera logia de Madrid y murió arruinado en 1731, enterrado en Poblet.
Lo que se atribuye a 1717 y es posterior
En 1717 no existían los tres grados: las Constituciones de 1723 solo conocen aprendiz y compañero. Escocia llevaba siglo y medio de ventaja documental: Estatutos Schaw de 1598 y acta de la logia de Edimburgo del 31 de julio de 1599. Y el ojo del triángulo no es masónico: lo propuso en 1776 un no masón, du Simitière, lo cerró otro no masón, Charles Thomson, y no llega al dólar hasta 1935.
El mecanismo es el mismo que convirtió una orden bávara disuelta en 1785 en el villano global de dos siglos: el mito se fabrica en libros posteriores, no en los archivos.
Qué falta y dónde buscarlo
Un solo documento cerraría el expediente: cualquier papel datable entre junio de 1717 y junio de 1721 que hable de la Gran Logia. Una carta, una factura de banquete, un panfleto burlón. Los sitios son concretos: los libros de tasas de St Paul Covent Garden, las licencias de taberneros del London Metropolitan Archives y los archivos privados de las logias anteriores a 1723.
Mientras no aparezca, lo que se celebra cada 24 de junio es una fecha que solo consta en la palabra de un hombre al que le pagaron por escribirla.
Fuentes de este expediente
- James Anderson, The Constitutions of the Free-Masons, Londres, William Hunter para John Senex y John Hooke, 1723 (fuente primaria digitalizada en Internet Archive).
- James Anderson, The New Book of Constitutions, Londres, Caesar Ward y Richard Chandler, 1738, pp. 109-115 (única narración conocida del 24 de junio de 1717).
- Andrew Prescott y Susan Mitchell Sommers, Searching for the Apple Tree, REHMLAC+ vol. 9 n.º 2, 2018, revisada por pares, DOI 10.15517/rehmlac.v9i2.31500.
- Richard Berman, 1717 and All That: The Political and Religious Context, logia de investigación Quatuor Coronati n.º 2076, 2016 (posición contraria).
- Actas de la Gran Logia de Inglaterra, primer libro iniciado el 24 de junio de 1723, publicadas como Quatuor Coronatorum Antigrapha vol. 10, 1913.
- Bodleian Library, MS Eng. misc. c.533 y MS Eng. misc. e.260, diario y libro de notas de William Stukeley; edición de W. C. Lukis, Surtees Society 73, 1880.
- Lodge of Antiquity n.º 2 de Londres, libro de actas E, acta de la instalación del duque de Montagu en Stationers Hall el 24 de junio de 1721.
- Post Boy, 24 a 27 de junio de 1721, primera mención de la Gran Logia en prensa, recogida por Alfred Robbins en AQC 22, 1909.
- Clemente XII, bula In eminenti apostolatus specula, 28 de abril de 1738; Benedicto XIV, Providas Romanorum, 1751.
- Museo Virtual de Historia de la Masonería, UNED, sala de historia de la masonería en España (edicto inquisitorial de 1738 y prohibiciones de 1740 y 1751).
- Estatutos Schaw de 1598 y 1599 y acta del 31 de julio de 1599, Lodge of Edinburgh (Mary's Chapel) n.º 1.
- Departamento del Tesoro de Estados Unidos, rediseño del billete de un dólar, 1935; memoria explicativa del Gran Sello firmada por Charles Thomson, 1782.
