El 24 de abril de 2025, Scientific Reports, del grupo Nature, retiró el artículo que había convertido un montículo del valle del Jordán en la prueba científica de Sodoma. Once de sus autores firmaron que no estaban de acuerdo. Nueve no contestaron a la revista. El primer firmante, Ted E. Bunch, ya había muerto.
El texto llevaba desde 2021 acumulando avisos. En febrero de 2022 los propios autores publicaron una corrección admitiendo manipulación "inapropiada" de varias decenas de figuras: partes clonadas, una cinta métrica borrada, dedos borrados de las fotos. Lo cazó Elisabeth Bik, especialista en integridad científica, comentando en abierto en PubPeer.
300 x 250
Ahí está la cifra que resume el caso: 187 comentarios en PubPeer y solo 19 citas académicas. Se discutió mucho más de lo que se usó.
La ciudad ardió, y eso no lo discute nadie
Conviene separar las dos cosas, porque casi ningún titular lo hizo. Tall el-Hammam tiene una capa de ceniza y carbón de metro y medio de espesor sobre unos 58.000 metros cuadrados. Debajo hay doce metros de complejo palaciego reventado, una muralla de adobe arrasada y restos humanos desarticulados. Después, el valle quedó vacío entre 600 y 700 años.
Qué tumbó exactamente la revista
Los editores escribieron que las afirmaciones sobre el estallido aéreo "parecen no estar suficientemente respaldadas por los datos". La nota se apoya en dos trabajos. Jaret y Harris señalaron en 2022 errores en la metodología, los análisis y la interpretación de los datos mineralógicos y geoquímicos. Boslough y Bruno demostraron en 2025 que la comparación con Tunguska partía de fuentes que sobreestimaban la temperatura, el viento y el efecto de la onda de choque.
Un coautor, George Howard, llamó a la decisión "un giro profundamente decepcionante y francamente repugnante".
Con el estallido se cayó la sal, el gancho mediático de 2021. El equipo describió una salinidad anómala en la capa de destrucción, la atribuyó a sal proyectada por la explosión y la ofreció como causa del abandono agrícola del valle, con guiño a la mujer de Lot. Nadie independiente lo ha confirmado.
Quién fue a buscar qué
La excavación la dirige desde 2005 Steven Collins, decano ejecutivo de Trinity Southwest University, institución evangélica de Albuquerque sin acreditación que declara por escrito que "cualquier asociación o supervisión gubernamental es inapropiada para una organización basada en la fe". Collins publicó en 2013 un libro titulado Discovering the City of Sodom. No encontró Sodoma excavando: excavó ahí porque buscaba Sodoma.
Salir al campo con la conclusión ya escrita tiene expedientes peores, como el instituto que las SS financiaron para encontrar el pasado que necesitaban. Aquí no hay nada de eso: hay un yacimiento real, excavado veinte años y publicado. El problema es el paso siguiente.
El autor de correspondencia, Allen West, se llamaba antes Allen Whitt. En 2002 California lo sancionó por hacerse pasar por geólogo colegiado cobrando estudios de agua a ayuntamientos pequeños: dos cargos por delito grave quedaron en un acuerdo por publicidad engañosa, con multa de 4.500 dólares. Cambió legalmente de nombre en 2006. Varios coautores dijeron no saberlo hasta que se lo preguntó un periodista.
La explicación aburrida estaba en el propio informe
Los excavadores llevan años documentando terremotos en ese mismo montículo. Uno hacia 2700 a.C. dañó casi toda la ciudad. Otro, entre 2000 y 1950 a.C., dejó las defensas irreparables. El sitio está sobre la falla del Mar Muerto. Terremoto más incendio es una hipótesis fea y disponible desde el primer día.
El fuego caído del cielo tampoco necesitaba meteorito para llegar hasta nosotros. Estrabón escribió que allí, "por causa de terremotos y de erupciones de fuego y de aguas calientes con asfalto y azufre", el lago se desbordó y las rocas ardieron. Josefo afirmó haber visto la columna de sal de la mujer de Lot.
El artículo retirado no murió, cambió de revista
En 2025, el mismo grupo republicó una versión ampliada en Airbursts and Cratering Impacts, revista alojada en ScienceOpen, firmada por Malcolm LeCompte, Steven Collins y Phillip Silvia entre otros. Allen West figura como coordinador de esa revista y dirige el Comet Research Group. El artículo retirado revivió en una publicación que gestiona su propio autor de correspondencia.
No es un caso suelto. Mismas firmas, mismas técnicas discutidas (microesférulas, cuarzo chocado, platino) y mismo circuito de revistas de nicho que sostienen la hipótesis del impacto del Dryas Reciente, refutada en 2023 por Holliday y su equipo en Earth-Science Reviews.
Lo que falta y a quién pedírselo
Faltan tres documentos. El informe de la investigación editorial de Springer Nature, que arrancó con una nota del editor en febrero de 2023 y tardó dos años sin publicar su contenido. Los datos brutos de microscopía y difracción de las muestras, para que un laboratorio ajeno repita las mediciones de esférulas y cuarzo. Y un muestreo independiente autorizado por el Departamento de Antigüedades de Jordania, hoy el único capaz de meter allí a un equipo que no vaya buscando nada.
Falta también lo más simple: nadie ha publicado un estudio sísmico serio del incendio de 1650 a.C., que es la hipótesis viva desde que se cayó la otra.
La lección se parece a la de los peritajes de la tilma mexicana. Cuando el hallazgo empieza por la conclusión, la prueba es lo primero que se rompe, y lo que de verdad pasó allí, una ciudad calcinada en el valle del Jordán, se queda sin explicar mientras todos discuten el titular.
Fuentes de este expediente
- Retraction Note, Scientific Reports 15:14291, Springer Nature, 24 de abril de 2025, DOI 10.1038/s41598-025-99265-5.
- Bunch, T. E. et al., artículo original hoy retractado, Scientific Reports 11:18632, 20 de septiembre de 2021, DOI 10.1038/s41598-021-97778-3.
- Jaret, S. J. y Harris, R. S., sobre la ausencia de indicios mineralógicos y geoquímicos de impacto, Scientific Reports 12:5189, 25 de marzo de 2022.
- Boslough, M. y Bruno, A., sobre los errores de física de ondas de choque en la comparación con Tunguska, Scientific Reports 15:13869, 2025.
- Retraction Watch, 21 de febrero de 2023 y 23 de abril de 2025.
- Smithsonian Magazine, sobre la retractación del estudio de Tall el-Hammam, abril de 2025.
- SAPIENS, revista de la Wenner-Gren Foundation, sobre la pseudociencia en torno al yacimiento.
- Rex Dalton, Comet Theory Comes Crashing to Earth, Pacific Standard, con el expediente del California Board for Geologists and Geophysicists de 2002.
- Collins, S. et al., The Tall al-Hammam Excavations, Volume 1, 2015, recogido en el catálogo arqueosísmico del Mar Muerto.
- Todd Bolen, BiblePlaces, 2012, y Biblical Archaeology Society, sobre los problemas de cronología bíblica de la identificación.
- Airbursts and Cratering Impacts, ScienceOpen, versión ampliada de 2025, DOI 10.14293/ACI.2025.0003, y ficha de su consejo editorial.
- Holliday, V. T. et al., refutación de la hipótesis del impacto del Dryas Reciente, Earth-Science Reviews, 2023.
- Estrabón, Geografía XVI.2.44, y Flavio Josefo, Antigüedades judías I.11.4.
